Los riesgos de ser empresario

Hoy en día vivimos en un mundo cada vez más globalizado, en donde las cosas van cambiando cada vez más rápido. Las formas tradicionales de hacer negocio se están redefiniendo, los mercados están evolucionando, industrias enteras desaparecen y aparecen otras nuevas. Sin embargo, de la mano al cambio vienen nuevas y grandes oportunidades de negocio; oportunidades que traerán consigo grandes desafíos y que necesitan de líderes capaces.

No alcanza con tener ganas de ser empresario; no alcanza con creer que se tiene una buena idea y aburrir a tus amistades con ella en todas las reuniones sociales; para ser un empresario en serio hay que ir mucho mas allá.

Emprendiendo tú negocio:

Son muchas las motivaciones personales que pueden incidir en una decisión de esta naturaleza: ser tu propio jefe, tener la libertad de elección, autorrealización. Estas son sólo algunas de las posibles recompensas por ser empresario.

Pero existen otros factores a tener en cuenta que no sólo son los personales, términos simples y utilizando la ley de la oferta y la demanda, a mayor oferta laboral, menores sueldos y salarios. A menores sueldos y salarios, menor tu nivel de vida y menores tus opciones. Así de sencillo, sí que si sigues pensando en tener un buen empleo el resto de tu vida, piénsalo dos veces: ni tu edad ni el costo de la vida disminuyen con el paso del tiempo.

Desarrollando tu idea de negocio:

No todas las ideas son necesariamente oportunidades de negocio y no todas las oportunidades de negocio son adecuadas. Piensa en los miles de negocios que abren sus puertas y que cierran antes de los primeros dos años.¿Entonces que pasó? Simplemente NO ERAN VIABLES.

Para que una idea sea una oportunidad de negocio viable, existen múltiples factores a tener en cuenta.

- encontrar un problema que se pueda resolver o una necesidad que se pueda satisfacer (el negocio en sí)

- estar seguros de poder resolver el problema o satisfacer esa necesidad de manera eficiente, ya sea trabajando nosotros mismos o a través de empleados o socios.

- poder resolver el problema o satisfacer la necesidad mejor que los demás competidores (ventaja competitiva o diferencial).

- poder resolverlo a un costo bajo, para que con el remanente podamos operar y crecer (márgenes y viabilidad financiera)

- tiene que existir una cantidad razonable de personas o empresas con el mismo problema o necesidad, de tal manera que aún cuando sólo le vendamos a una pequeñísima porción del mercado, nos baste para operar el negocio (demanda suficiente)

Todos estos factores se consideran en lo que se denomina “Plan de Negocio”. Un plan de negocio bien realizado permitirá determinar precisamente si el negocio es viable o no. Es recomendable acercarse a un profesional en la elaboración de planes de negocio o a una persona que tenga experiencia en este ramo.

Además de estos factores, considera que te tiene que gustar el negocio. Está comprobado que tienes mucho más probabilidades de tener éxito como empresario si disfrutas y te apasiona lo que haces.

Haz realidad tú proyecto:

Uno de los errores que cometemos muchas personas cuando emprendemos por primera vez, es creer falsamente que al ser expertos en nuestras áreas de especialidad, tendremos grandes probabilidades de tener éxito como empresarios. Esto está muy lejos de ser real.

Un buen ingeniero civil y un buen contador son sólo eso: un buen ingeniero civil y un buen contador. Para ser empresario, se necesitan otras habilidades muy diferentes. Se requiere saber de mercadotecnia, ventas, planeación estratégica, contabilidad, finazas, impuestos, cuestiones legales y muchas otras cosas más. Además, se deben adquirir habilidades emocionales para liderar equipos de trabajo, tratar con clientes y realizar acuerdos de negocios.

Es por esto que hay que prepararse lo mejor posible y estar adecuadamente aconsejado antes de emprender un negocio. Una de las opciones que tienes es solicitar apoyo en las incubadoras. Las incubadoras de negocios son organismos enfocados a asesorar y entrenar emprendedores para crear negocios viables. Este tipo de organismos te apoyan desde la planeación, hasta la ejecución del proyecto, así como en la adquisición de habilidades gerenciales. Incluso algunas ayudan a conseguir capital o financiamiento a través de inversionistas o fondos gubernamentales.

Lo más valioso de colaborar con una incubadora es que te ayudarán a construir escenarios de negocio más reales y a planear tus acciones en base a estos. Además, estarás expuesto o expuesta a los conocimientos básicos para concretar y consolidar tu negocio, que muchas veces nada tiene que ver con tu área de especialidad.

 

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