EL ESFUERZO EN EL ESTUDIO

A veces nos asaltan anuncios publicitarios con frases como ésta: “Aprenda inglés sin esfuerzo” o “No estudie más, aprenderá a hablar inglés sin estudio” o comentarios por el estilo. En el fondo de estos anuncios está la idea de que no hace falta esforzarse, ni luchar, ni estudiar, ni trabajar para conseguir los objetivos de una lengua o de una ciencia. No se discute la técnica publicitaria de estos anuncios, pero pedagógicamente el contenido de esos mensajes es erróneo y falso, creando unas expectativas engañosas en el ingenuo receptor de esos mensajes.

En la misma línea también nos encontramos con las propuestas de aprender jugando, esto no es del todo incorrecto porque lo lúdico puede muchas veces vincularse con el aprender, muchos docentes toman como base el juego para pretender que los alumnos construyan su conocimiento. El estudio exige esfuerzo y proporciona también satisfacciones y alegrías, las cuales pueden vincularse con el estudio. Hay un tiempo para estudiar y un tiempo para jugar y divertirse, pero ambos pueden complementarse.

En los cursos de técnicas de estudio se afirma que para obtener buenos rendimientos académicos hacen falta cuatro cosas: poder, querer, saber y dedicar tiempo.

a) Poder: estudiar es tener las facultades intelectuales necesarias, como inteligencia, memoria y atención, pero todas las personas pueden aprender en cualquier etapa de su vida, no existe impedimento para poder aprender.

b) Saber: estudiar es dominar las técnicas básicas del estudio, lo cual es lo más difícil para la mayoría de los alumnos: lectura comprensiva, subrayado, esquema, cuadro sinóptico y repaso.

c) Querer estudiar: es estar motivado personalmente para aprender nuevos conocimientos y estar dispuesto a superar las dificultades que posiblemente se encontrarán en el estudio. Las motivaciones pueden ser personales, es decir, que nazcan del propio estudiante o externas cuando se basan en el contexto que rodea al alumno. Las presiones externas, ya sean de los padres, de los profesores o de la sociedad suelen ser poco efectivas para mejorar el rendimiento.

d) El último requisito: es dedicar el tiempo necesario para hacer los deberes, estudiar las lecciones, resolver los problemas o ejercicios. El tiempo dedicado al estudio será mayor conforme se avanza en los cursos los cuales van dedicando cada vez más tiempo.

De estos cuatro factores, el más importante es querer estudiar, es decir, tener motivaciones positivas y estar decidido a poner el esfuerzo y el empeño necesario para conseguir los objetivos.

El estudio no es un camino fácil, ni mucho menos. Habitualmente se encuentran dificultades tales como: palabras que no se entienden y hay que buscar en el diccionario, volver a leer un párrafo para comprender bien el sentido, descubrir las ideas principales, subrayar y hacer el esquema de la lección, memorizar los conceptos fundamentales, dedicar el tiempo necesario al estudio cuando desearía más salir a jugar o ver la tele, etc.

Para superar estas dificultades hace falta esfuerzo y dedicación. Un buen estudiante tendría en cuenta estos aspectos:

1. No dejar el trabajo para mañana.

2. Aprender a decir que no a otras cosas que impidan el estudio.

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