Las tareas domiciliarias

Las tareas domiciliarias tienen una justificación didáctica. En el proceso de enseñanza y aprendizaje, después de los planes, de la motivación de los alumnos, de la presentación de la materia y de la dirección de las actividades de los alumnos, los docentes tienden a integrar los conocimientos utilizando varias estrategias de enseñanza, dentro de las cuales se encuentran las tareas domiciliarias.
Todo aprendizaje parte de una armonía inicial y pasa a un análisis más detenido de los detalles de la materia, que constituyen lo que se va a aprender. La tercera fase es la integración superior donde se organizan dinámicamente los hechos aprendidos. Para ello hay dos procedimientos: la recapitulación y el ejercicio. Las tareas domiciliarias son una oportunidad para realizar ejercicios variados que facilitan la integración de los contenidos aprendidos en clase.
Para consolidar significativamente lo que se ha enseñado a los alumnos caben dos procedimientos: el estudio dirigido y las tareas escolares o deberes. Las tareas constituyen un complemento preciso para las clases porque el alumno puede realizar ejercicios prácticos correspondientes a los contenidos teóricos de las clases. Es un estímulo para retocar la materia estudiada en clase y un factor eficaz para formar buenos hábitos de estudio.
Se pueden indicar algunas reglas sobre la preparación, imposición y corrección de los deberes:

1-Deben ser ejercicios prácticos del contenido de la clase. En ocasiones consisten en terminar los ejercicios de la clase y otras veces tareas nuevas para indagar en las ideas previas de los alumnos.

2-Una duración aproximada podría ser ésta: en primaria, los deberes curriculares ocuparían de media hora diaria en los primeros cursos (6 años) a una hora en los últimos (11 años). En educación secundaria la duración oscilaría entre una hora y cuarto en primero (12 años) a dos horas en cuarto (15 años).

3-La cantidad de deberes deben ser controlados por el tutor siempre que sean varios los profesores especialistas los que manden tareas para casa. Una de las críticas contra los deberes ha sido la irregularidad de los contenidos. Unos días se mandan pocos y otros se acumulan excesivamente provocando el agobio de alumnos y padres, por lo tanto las tareas domiciliarias deben ser una tarea diaria para que luego no se tornen una carga.

4-Hay que evitar la rutina las tareas domiciliarias deben ser variadas.

5-Es importante el uso de una agenda escolar donde el alumno vaya anotando las tareas y así los padres en casa pueden controlar y ayudar a los hijos.

6-Una condición necesaria es que esos deberes han de ser examinados y corregidos por el profesor o por los propios alumnos dirigidos por el profesor promoviendo de esta manera la evaluación colectiva entre los pares.

7-Los alumnos deben de tener un tiempo diario para la lectura, los juegos y la convivencia con familia.
En la mayoría de los centros educativos se mandan tareas domiciliarias a los alumnos y los padres suelen estar de acuerdo con esta práctica, siempre que se respete el descanso de fin de semana, especialmente del domingo. Los deberes cumplen las funciones de adquisición de hábitos de estudio y de integración y fijación de los contenidos curriculares realizados en clase.
El papel de los padres puede ser muy importante, aunque no es necesario que sepan los contenidos que se imparten en clase. Su labor será interesarse por la vida escolar del hijo, comentar las tareas de la agenda escolar, ayudar a planificarlas y estimulan a los chicos a realizarlas.

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