Depresión Preparto

Un estudio realizado, ha demostrado que los casos de probable depresión son más frecuentes durante el embarazo que luego de producirse el nacimiento. De esta manera, los investigadores proponen que la depresión postparto no tiene tanta incidencia como la anterior al mismo, poniendo en tela de juicio la creencia actual de que las mujeres son más vulnerables a las enfermedades psiquiátricas durante el periodo postparto.

Estas alteraciones merecen no poca atención por parte del equipo de salud, ya que las consecuencias que provocan pueden afectar al recién nacido, a la madre y al ambiente familiar. Las más comunes incluyen problemas emocionales y de comportamiento en la madre y retraso cognitivo en los niños. A pesar de ello, la depresión durante el embarazo no ha sido abordada lo suficiente aunque puede tener importantes consecuencias fisiológicas para el feto. Los investigadores han sugerido que la depresión preparto necesita atenderse con mayor interés, por lo cual es necesario estudiar sus probabilidades y consecuencias para intensificar su diagnóstico y adecuado tratamiento.

En cuanto a éste, los resultados indican que los síntomas de este tipo de depresión no difieren de alteraciones similares en otras situaciones de vida, por lo que pueden ser tratados de la misma forma.

Un estudio inglés

La investigación a que se hace referencia fue publicada por el British Medical Journal, y se realizó sobre alrededor de 13.800 mujeres embarazadas. Se estudió su estado anímico entre la 18° y la 32 ° semana de gestación, comparándoselas con las ocho semanas y los ocho meses posteriores al parto. Se realizaron entrevistas y encuestas especialmente diseñadas para evaluar su estado anímico y eventualmente acusar su estado depresivo.

Sus resultados mostraron que las probabilidades de depresión eran mayores en el primer periodo que tras las ocho semanas que siguieron al nacimiento. Los resultados obtenidos fueron altamente reveladores. Del total de participantes en el estudio, la proporción de mujeres con una probable depresión fue:
de 11,9% en las primeras 18 semanas de embarazo,
de 13,5% a las 32 semanas,
de 9,1% en las 8 semanas posteriores al nacimiento,
de 8,1% en los 8 meses siguientes.

Mediante estos datos, se concluyó que la probabilidad de depresión era superior durante el embarazo que después del nacimiento. Esta conclusión compromete a los profesionales que atienden a las mujeres en su embarazo a arbitrar los medios para un adecuado y oportuno diagnóstico, que lleve al tratamiento de la embarazada, a fin de prevenir posibles consecuencias en su salud, la de su bebé, y alteraciones familiares.

Google
 

 

 

 

 

Cyber Map | Contáctenos | ©2008 El Vuelo del Fenix