¿Qué son los antioxidantes?

Se denominan antioxidantes todos aquellos elementos que tienen como función eliminar de nuestro organismo los radicales libres.

¿Qué son los radicales libres?
Son átomos o grupos de átomos que tienen un electrón(e-) desapareado, por lo que son muy reactivos.
Estos radicales tiene la capacidad de arrancar un electrón de las moléculas estables, con el fin de alcanzar su estabilidad electroquímica.
Una vez que el radical libre ha conseguido "robar" el electrón que necesita para aparear su electrón libre, genera un nuevo radical libre "la molécula estable que se lo cede", por quedar con un electrón desapareado, iniciándose así una verdadera reacción en cadena que destruye las células y las membranas celulares del organismo. La vida biológica media del radical libre es de microsegundos; pero tiene la capacidad de reaccionar con las moléculas que se encuentren a su paso.

Estos radicales libres se producen como resultado de la oxidación celular. Un número limitado y controlado de estos elementos resulta beneficioso para el sistema inmunológico del organismo, dado que son capaces de eliminar microorganismos patógenos. Cuando el número de radicales libres aumenta y se inestabiliza produce resultados negativos porque alteran el ADN de las células, impidiendo la renovación celular o alterando su normal funcionamiento. Así, por ejemplo, se ha visto la relación que existe entre estas moléculas y ciertas enfermedades de carácter degenerativo, como alteraciones del aparato circulatorio, del sistema nervioso y otras enfermedades muy graves, como el cáncer, el SIDA o el envejecimiento precoz.

Para evitar la aparición de los radicales libres hay que tener en cuenta 2 factores:

1) Factores externos:
- Contaminantes ambientales :desechos gaseosos fábricas, humos de autos, etc productos químicos: pinturas, detergentes, insecticidas, herbicidas, jabones industriales, etc

2) Factores Internos:
- Consumo de tóxicos drogas, tabaco, alcohol, etc.
- Stress. Presiones o estados de angustia personal bajan las defensas del organismo, favoreciendo el aumento de radicales libres e inhibiendo aquellas enzimas que los neutralizan. - Dieta. Ciertos alimentos de origen animal presentes en la dieta, especialmente aquellos muy ricos en grasas monoinsaturadas, provocan la aparición de radicales libres.

Además hay que tener en cuenta la propia alimentación del animal que han suministrado estas carnes si ha sido alimentado con productos nocivos. Es mas saludable la carne de pescados o carnes magras, todos ellos, por otra parte, muy ricos en aminoácidos antioxidantes, como la cisteína, y en minerales como selenio o cobre.

Modificación de los hábitos en la alimentación:
Es importante adoptar una alimentación rica en productos vegetales, capaces de proporcionar aquellos antioxidantes que neutralizaran los efectos negativos de los mismos. Entre los componentes principales que aparecen en las frutas, verduras u hortalizas tenemos:

- Los betacarotenos: El betacaroteno es un carotenoide, o pro vitamina A. Se trata de compuesto de origen vegetal que, una vez ingerido, se transforma en el hígado y en el intestino delgado en vitamina A. Tiene el poder antioxidante que favorece la no aparición del cáncer, especialmente el de pulmón, boca y estómago y la aparición de enfermedades del corazón. Además, como se transforma en vitamina A, resulta beneficioso las propiedades de esta vitamina, sin el peligro de intoxicación por sobreconsumo de la misma . Un exceso de betacaroteno lleva a un estado de hipercarotenodermia, que se manifiesta por una coloración amarillenta de la piel, que es inocua y desaparece cuando se deja de ingerir alimentos ricos en dicha sustancia. Entre estos mencionaríamos los siguientes: la zanahoria, las espinacas, el berro, la albahaca, la calabaza, el tomate el espárrago, etc.


- Vitamina C: Además de sus propiedades antioxidantes, es igualmente importante esta vitamina para la adecuada absorción del hierro, del calcio o de otros aminoácidos. Entre las principales alimentos ricos en esta vitamina tenemos los morrones verdes, los cítricos ( naranjas, limones, pomelos), etc.

- Licopeno: Es un pigmento vegetal al cual se debe la coloración roja de los tomates que son los vegetales que poseen más cantidad. Con propiedades similares a los betacarotenos de las zanahorias, que tiene propiedades anticancerígenas. El licopeno parece reducir las probabilidades de cáncer de próstata, pulmón, estómago, vejiga, pulmón, estómago y cuello del útero. Aparece en los tomates frescos, pero especialmente en los cocinados, dado que la cocción ayuda a liberar este elemento y facilitar la absorción por el organismo.

- Glutatión: sustancia con propiedades antioxidantes demostradas, que ayuda a eliminar los radicales libres, causantes de muchas enfermedades, entre las que se encuentra el cáncer. Este elemento, que aparece con la mayor cantidad en los brócolis, se encuentra fundamentalmente en la piel, por lo que deberemos comerlos crudos en ensalada. Es un elemento muy adecuado en la eliminación de las toxinas del cuerpo, especialmente de los metales pesados, que producen deterioro del organismo por acumulación de los mismos. Se ha comprobado como el tomate se utiliza en los casos de plombemia ya que ayuda a eliminar eficazmente el plomo. Otros alimentos ricos en este componente son: el ajo, la papa, las espinacas, el maíz.



- Vitamina E: Es la encargada de la protección de las membranas celulares de la oxidación mediante los ácidos grasos. Una falta de esta vitamina parece ser que produce cambios degenerativos en las células de algunos tejidos como las de los músculos y el corazón. La falta de esta vitamina en los animales produce esterilidad, aunque es más difícil que esta deficiencia pueda producirse en los hombres, lleva a una mala digestión de las grasas. Las verduras y hortalizas de color verde, así como los vegetales ricos en aceite, son las que poseen más cantidad de esta vitamina, como, por ejemplo, la palta, los espárragos, la lechuga , los arvejas, las nueces, el germen de trigo o las semillas de girasol, que son las que tienen el contenido más alto.

- Flavonoides: Son compuestos polifenólicos que aparecen en frutas y verduras y en algunas bebidas, como el té en especial el té verde, la cerveza o el vino. Entre estos compuestos el más importante es la quercitina que aparece en muchos alimentos vegetales como el ajo, la cebolla, la manzana, el coliflor, la pera, las espinaca.
Otros frutos ricos en flavonoides son la soja, los cítricos ( naranjas, limones, pomelos, etc) o los polifenoles del té entre los que destaca la epigalocatequina galata

- Cobre: Potencia el sistema inmunológico, es necesario para el crecimiento de los infantes. Interviene en la formación de la hemoglobina de la sangre. Una buena fuente de este mineral lo tenemos en los frutos secos como las avellanas, en las legumbres, o en la soja.

- Zinc: Además de sus propiedades antioxidantes, interviene en la maduración de los órganos reproductores al aumentar la testosterona, hormona reproductiva masculina por lo que conlleva el normal crecimiento de una persona. Alimentos ricos en zinc son : el apio, los espárragos, los higos, las papa, las berenjenas, los duraznos, etc.


- Selenio: Además de proteger el corazón, favorecer el sistema inmunitario o eliminar los metales pesados del organismo, interviene en la protección de numerosos cánceres, como el de colon, próstata o pulmones. Sin él el organismo no puede producir glutation, uno de los mejores antioxidantes, Se utiliza junto con el cinc para prevenir la caspa. Alimentos ricos en selenio son: la avena, el arroz integral, los melocotones.

Por lo tanto para evitar la acción oxidativa del organismo y así evitar el envejecimiento del mismo y las enfermedades causadas por el exceso no controlado de radicales libres se debe llevar una vida sana, sin consumir cigarro y una dieta libre de grasas saturadas y ácidos grasos trans que puedan aumentar el colesterol malo y evitar así la formación colesterol malo que contribuye a la arteriosclerosis.

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