¿Qué son los radicales libres?

Los radicales libres son átomos o grupos de átomos que tienen un electrón(e-) desapareado, por lo que son muy reactivos.
Estos radicales tiene la capacidad de arrancar un electrón de las moléculas estables, con el fin de alcanzar su estabilidad electroquímica.

Una vez que el radical libre ha conseguido "robar" el electrón que necesita para aparear su electrón libre, genera un nuevo radical libre "la molécula estable que se lo cede", por quedar con un electrón desapareado, iniciándose así una verdadera reacción en cadena que destruye las células y las membranas celulares del organismo. La vida biológica media del radical libre es de microsegundos; pero tiene la capacidad de reaccionar con las moléculas que se encuentren a su paso.

Los radicales libres no son intrínsecamente malos. Estos radicales libres se producen como resultado de la oxidación celular y un número limitado y controlado de estos elementos resulta beneficioso para el organismo, por su papel que desempeñan en el organismo dentro del sistema inmunológico, dado que son capaces de eliminar microorganismos patógenos. Cuando el número de radicales libres aumenta y se inestabiliza produce resultados negativos. Así, por ejemplo, se ha visto la relación que existe entre estas moléculas y ciertas enfermedades de carácter degenerativo, como alteraciones del aparato circulatorio, del sistema nervioso y otras enfermedades muy graves, como el cáncer, el SIDA o el envejecimiento precoz. Estos resultados negativos se producen porque los radicales libres alteran el ADN de las células, impidiendo la renovación celular o alterando su normal funcionamiento. Los radicales libres producidos por el cuerpo para llevar a cabo determinadas funciones son neutralizados fácilmente por nuestro propio sistema. Por medio de enzimas (como la catalasa o la dismutasa) que son las encargadas de neutralizarlos. Estas enzimas desactivan a los radicales libres sin desestabilizar su propio estado.

Las reacciones químicas de los radicales libres se dan constantemente en las células del organismo y son necesarias para la salud. Pero, el proceso debe ser controlado con una adecuada protección antioxidante. Un antioxidante es una sustancia capaz de neutralizar la acción oxidante de los radicales libres, liberando electrones en nuestra sangre que son captados por los radicales libres convirtiéndose en moléculas estables.

¿Cómo se generan los radicales libres?

El organismo está contrarrestando permanentemente la producción los radicales libres. El problema para la salud se produce cuando el organismo es atacado por radicales externos provenientes mayoritariamente de contaminantes que penetran en el organismo productos de la contaminación ambiental, el humo del cigarro, que contiene hidrocarburos aromáticos polinucleares, así como aldehídos que producen distintos tipos de radicales libres en nuestro organismo. El consumo de aceites vegetales hidrogenados tales como la margarina y el consumo de ácidos grasos trans como los de las grasas de la carne y de la leche también contribuyen al aumento de los radicales libres.

La protección que debemos tener para evitar el aumento de los radicales libres en el organismo que aceleran el envejecimiento y degeneración de las células del mismo es el consumo de antioxidantes naturales tales como el beta caroteno(pro-vitamina A) presentes en frutas y verduras como la zanahoria, mango, tomates, melón, melocotón, espinacas.

La vitamina C(ácido ascórbico) es otro de los antioxidantes naturales que destruyen el exceso de radicales libres. Necesaria para producir colágeno, importante en el crecimiento y reparación de las células de los tejidos, encías, vasos, huesos y dientes, y para la metabolización de las grasas, por lo que se le atribuye el poder de reducir el colesterol. Investigaciones han demostrado que una alimentación rica en vitamina C ofrece una protección añadida contra todo tipo de cánceres. Además de la prevención del resfriado común y el fortalecimiento de las defensas del organismo. Las fuentes alimenticias de la vitamina C son: morrón verde, kiwi, limón (todos los que están antes del limón tienen mayor contenido de vitamina C que éste y los que están después menor), frutillas y coliflor, repollitos de bruselas, naranjas, tomates, nabo y melón.

La Vitamina E (tocoferol) es un antioxidante que mantiene la membrana celular, protege la destrucción de la vitamina A, previene y disuelve los coágulos sanguíneos y retarda el envejecimiento celular. Se encuentra en muchas frutas y vegetales tales como: la palta, boniato, espárragos, espinacas, tomates, brócoli, moras y zanahorias.
El selenio y el cobre actúan junto con la vitamina E como antioxidante, ayudando al metabolismo a luchar contra la acción de los radicales libres. Dan protección contra el cáncer, además de mantener en buen estado las funciones hepáticas, cardíacas y reproductoras.

Alimentos que contienen selenio: Carne, pescado, cereales integrales y productos lácteos. Las verduras dependerán de los nutrientes del suelo en la que se han cultivado. Es el más tóxico de los minerales incluidos en la dieta. La ingestión en altas dosis se manifiesta con pérdida de cabello, alteración de uñas y dientes, nauseas, vómito y aliento a leche agria.
Zinc: Además de sus propiedades antioxidantes, interviene en la maduración de los órganos reproductores al aumentar la testosterona. Alimentos ricos en zinc son : el apio, los espárragos, los higos, las, papas, las berenjenas, los duraznos, etc.

Otros compuestos con poderes antioxidantes son los flavonoides son compuestos polifenólicos encontrados en las plantas como frutas y vegetales, que son excelentes antioxidantes. Comúnmente se encuentran también en el té (principalmente té verde) y en el vino.
En las frutas que fueron cosechadas hasta su maduración se encuentran gran cantidad de flavonoides, carotenoides, licopenes, zantinas, índoles y luteínas, todos con una potente acción antioxidante.

Por lo tanto para evitar la acción oxidativa del organismo y así evitar el envejecimiento del mismo y las enfermedades causadas por el exceso no controlado de radicales libres se debe llevar una vida sana, sin consumir cigarro y una dieta libre de grasas saturadas y ácidos grasos trans que puedan aumentar el colesterol malo y evitar así la formación colesterol malo que contribuye a la arteriosclerosis.

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